Satisfacción y ansiedad

Participo en un grupo de whatsup formado por naturópatas, médicos, farmacéuticos, todos formados en algún curso en nutrición celular y Laura, una terapeuta de Cádiz, planteaba cuantas veces opinábamos que debía comerse a lo largo del día. La pregunta es muy buena, pero tiene trampa. Yo me puse a indagar al respecto y encontré todo tipo de respuestas, desde una escritora a la que admiro, Olga Cuevas (libro “el equilibrio a través de la alimentación” que, según recuerdo, recomendaba, en especial en personas enfermas, hacer solo dos comidas al día, el japonés Yoshinori Nagumo, que recomienda hacerlo una sola vez al día (libro: un dia, una comida) hasta la norma que contempla 5 y hasta 6 comidas al día.

La conclusión que sacábamos, aún indicando que no hay norma establecida, es que lo ideal parece ser hacer tres comidas y dos tentempiés entre éstas, de modo que aseguremos que nuestro cuerpo no sufre bajadas de glucemia (la glucosa en sangre es fundamental, ya que es el principal alimento de nuestro cerebro) y que, al llegar a alguna de las comidas, no estemos tan ansiosos que comamos en exceso. Total: 5 momentos de darle alegría al cuerpo.

Y sin embargo no me quedé yo satisfecho con nuestro “término medio”, básicamente porque creo que hay que valorar factores que dejamos en el tintero….
Lo primero es la ansiedad y la satisfacción, si somos personas de poco apetito y quedamos satisfechas con poca cosa, posiblemente con nuestras tres comidas habituales tengamos suficiente, y de hecho muchas personas ni siquiera hacen un desayuno, o algo que se pueda llamar como tal, porque en mi opinión tomarse un café por la mañana ni es desayuno ni es nada ¡como no sea para soltar la tripa e ir bien al baño! . De modo que tal vez haya quienes no necesiten picar algo entre comidas. La otra cuestión es aquella de la ansiedad por la comida, si cuando llegas a la hora de comer sientes que te comerías un jabalí, com o Obélix, pues eso es señal de que a ti te vendría bien unos tentempiés.

El otro punto es más complicado de definir, ya que el planteamiento de la nutrición celular es que son nuestras células, cada parte de nuestro cuerpo, quienes nos reclaman alimento, para así poder llevar a cabo funciones en las que necesitan los ingredientes adecuados, pero ¿y si la comida que comemos es tan pobre y tan carente de los nutrientes necesarios que por más que comamos siempre nos faltan?, en este caso lo que suele ocurrir es que somos personas ansiosas siempre, siempre tenemos hambre y nada nos satisface completamente, y es que podemos comer y comer hasta la obesidad y, sin embargo, estar desnutridos, de modo que, mientras no demos a nuestro cuerpo el alimento que necesita, siempre tendremos hambre. Preocupante ¿verdad?