La adicción a los alimentos

Por norma general cuando se habla de adicción a los alimentos se suele estar hablando de desordenes alimentarios, como es el caso de la bulimia o la anorexia, auténticas enfermedades donde la persona no es capaz de controlar su apetito o, por el contrario, de comer para después vomitar lo comido, sin embargo no es ese mi planteamiento aquí.
Lo que yo planteo es que los alimentos también son adictivos. Así de sencillo. Hay alimentos que no concebiríamos quitar de nuestra alimentación cotidiana pero en ningún momento llegamos a plantearnos que puedan estar ejerciendo un efecto adictivo sobre nosotros, y sin embargo si que lo tienen. Ya decía en el minipost anterior que el azúcar es más adictiva que la cocaína, pero existen otros muchos casos, y también existen los porqués a ese efecto adictivo. Claro que la sociedad moderna no considera, o no quiere considerar, eso como una adicción, qué absurdo ¿verdad?, la comida adictiva, el que yo me quiera comer un litro y medio de pepsi todos los días no es adicción, o el que no pueda prescindir de mi pan o de mi leche cada día, eso no es adicción, de hecho eso lo come todo el mundo todos los días, así que ¿cómo puede ser ese alimento adictivo?.
Para el caso habría preferido adjuntar un enlace a una página web de un autor que me parece brillante y que espero que, si no conocéis, hagáis por conocer, su trabajo sobre alimentación y salud es extraordinario: Nestor Palmetti -( http://nestorpalmetti.com/ http://prama.com.ar/ http://www.espaciodepurativo.com.ar/ ) –

De todos modos pude encontrar el artículo en cuestión (que espero que mantengan) y os adjunto el enlace: http://www.doctoravitola.com.uy/wp-content/uploads/2015/04/Cuesta-cambiar.pdf . Así podréis ver los efectos que ejercen algunos alimentos sobre nuestro cerebro.