error alimentación diaria

El mayor error que hacemos, o solemos hacer, en nuestra alimentación diaria…

Seguro que a muchos ese título le parece exagerado y dramático, para mí no lo es, leed y luego opinaréis si tengo o no razón…

No soy un obseso de lo que se llama la dieta disociada. Este tipo de dieta nos aconseja no asociar determinados alimentos por los efectos que provoca tal combinación. Hoy en día es absurdo pensar que comamos un solo alimento o grupo de alimentos, porque tenemos una gran obsesión en la variedad, de hecho a la mayoría les gusta comer los tres platos, primero, segundo y postre.

Por norma general nuestro gran destrozo lo hacemos siempre con el postre. Veréis.

Es cultura de la dieta mediterránea comenzar la comida con un plato de cuchara o una ensalada, o ambos, seguir con un plato fuerte, un plato proteico, carne o pescado, y el postre acostumbraba a ser generalmente fruta, aunque hoy día se ha cambiado mucho por postres dulces como flanes, cremas catalanas, arroz con leche o incluso algún pastel.

Sin ser obsesivo, repito, sí que entiendo que existen una serie de alimentos que provocan un efecto nefasto sobre nuestro organismo al combinarse, especialmente las grasas y carbohidratos, y más aún si éstos son de absorción rápida, como sucede con los azúcares, lo que encontramos en dulces, en zumos y también en algunos alimentos más concretos, como ocurre con el plátano, con la patata cocida, el arroz blanco cocido, etc.

Sin entrar en muchos detalles digamos que la combinación de esos carbohidratos de absorción rápida con grasas hacen que: la insulina se dispare, el páncreas se ponga a trabajar como un loco, las grasas se acumulen más rápido y con mayor facilidad, se añadan sustancias muy ácidas al torrente sanguíneo, con lo que el sistema de compensación (tampón) se ponga a funcionar como loco, etc.

La conclusión es la siguiente: pongamos que comenzamos nuestra comida con un plato crudo, una ensalada, PERFECTO, después comemos un caldito o unas habichuelas, GENIAL, seguimos con un filete o con un pescadito, acompañado preferiblemente con ensalada o con unas verduritas a la plancha o tipo pisto, MARAVILLOSO, y terminamos con nuestro arroz con leche, PUES YA LA HEMOS CAGADO!!!.  Es lo que siempre digo, podemos comer maravillosamente que siempre acabamos jodiéndolo al final… bueno, pero ¿y si cambiamos por un café con leche? ¡pues tampoco!, a menos que seamos capaces de tomarlo sin azúcar ni edulcorante, ¿y una infusión? ¿sin azúcar?: bien, ¿con azúcar o edulcorante? MAL.

Entonces, después de comer… ¿nada de dulces?, hombre, si queremos hacerlo medianamente bien, nada de dulces. ¿y fruta?, bueno, en principio no es recomendable, la fruta siempre se aconseja comerla separada de las comidas, como media hora antes o como dos horas después de las comidas como mínimo.  Habrá quien diga que eso es una tontería y que llevan comiendo fruta toda la vida después de comer. Pues yo no se lo discutiré. Ni soy dueño de la verdad ni sé lo que ocurre dentro de cada intestino ni si es para bien o para mal. Tan solo me limito a explicar lo que entiendo, en base a lo que he estudiado, leído y aprendido, incluso experimentado, y puede que más de una cosa esté equivocada (que espero que no). Confío en que ello sea suficiente para calmar las ideas contrarias a lo que les he contado.