Después de los hábitos, la adherencia…

Si logramos modificar, siempre poco a poco, nuestros hábitos incorrectos, iremos a un tiempo incluyendo y adquiriendo otros nuevos, pero lo que cuenta es que esos hábitos permanezcan, es lo que se conoce como la adherencia. La adherencia es esa capacidad, habilidad o continuidad para ser capaz de que nuestros nuevos hábitos perduren con el tiempo, eso es todo.

Cambiar hábitos: MODIFICAR-CORREGIR.

Mantener nuevos hábitos: ADHERENCIA.

No es verdad que es superfacil de decir? Claro, pero lo difícil está en hacerlo, como siempre. Para eso una sola sugerencia: existe un libro, “el monje que vendió su ferrari”, ni qué decir que lo recomiendo. En este libro explica algo interesante, existe un número, si, un número, que se convierte en la clave de nuestros hábitos, o de su modificación, el 21, si somos capaces de repetir ese nuevo hábito, esa pequeña alteración en nuestra vida, durante tres semanas, o sea, 21 días, seremos capaces de convertirlo en un hábito de verdad, así estaremos creando la adherencia a nuestra nueva forma de vida. Pero eso sí, importante, TODOS LOS DÍAS, no saltarse ninguno, porque si no es como si tuviéramos que empezar de nuevo. Es como ocurre con los alcohólicos, si un alcohólico lleva un mes sin beber y al día 31 lo celebra bebiendo es como si hubiese echado al traste todo su esfuerzo y tendrá que volver a empezar de cero.

Y es que, de hecho, si lo pensamos, los hábitos son como una especie de droga, un sistema que creamos para intentar dar estabilidad a nuestras vidas, sean buenos o malos.

Y también con la alimentación ocurre lo mismo, existen alimentos que son tremendamente adictivos, de hecho seguro que muchos habréis escuchado aquello de que el azúcar es más adictivo que la cocaína, y no es ninguna broma, intentar hacer que una persona, que posiblemente lleve décadas consumiendo esa sustancia venenosa (conocida también como la muerte dulce) requerirá mucho más que 21 días, seguro, y es que las recaidas son fáciles, frecuentes y siempre están al alcance de la mano (un dulce, unas galletas, una chuchería…).

En fín, de momento lo dejamos ahí.