hamburguesa

DE QUÉ ESTÁ HECHO NUESTRO CUERPO. MÁS DATOS INTERESANTES (2ª parte)

MÁS DATOS INTERESANTES…

Siguiendo con el análisis de la composición de  nuestro cuerpo hay un par de datos que también son importantes o interesantes de conocer.

Espero que comprendiendo los datos a continuación podremos tomar más conciencia de los importante que es el seleccionar SIEMPRE buenas grasas, saludables y de calidad, en nuestra alimentación…

SOBRE LA COMPOSICIÓN DE NUESTRO CEREBRO

Nuestro cerebro, además de gastar una quinta parte de la energía que gastamos diariamente, acumula el mayor porcentaje de colesterol y un porcentaje muy  elevado de grasas, en comparación con el resto de nuestros órganos (no he averiguado cifras sobre qué porcentaje).

Cuando a nuestro cuerpo le faltan grasas, nuestro cerebro una de las partes que más lo sufre.

Hay estudios que demuestran que las personas que consumen demasiadas grasas animales tienen adormecidas sus facultades mentales, no así aquellas que consumen grasas vegetales.

Si tenemos en cuenta que cada célula de nuestro cuerpo (de TODO nuestro cuerpo) está envuelta por una membrana formada en su mayoría por grasa y que cada neurona está envuelta (al menos sus axones) a su vez por una sustancia llamada mielina, que es en un 80% grasa, es comprensible entender la importancia de este nutriente. Y también comprender que no es tanto el hecho de consumir grasas, cosa necesaria, sino de SABER consumir grasa, porque unas grasas de mala calidad perjudicarán no solo a nuestro cuerpo sino también a nuestra mente.

MIELINA
MIELINA como el plástico que envuelve al cobre en un cable, pero más grueso

 

MÁS DATOS SOBRE ALIMENTACIÓN PARA REPONER LOS NUTRIENTES DE NUESTRO CUERPO….

PERO la cosa no acaba aquí, es decir,  en el artículo anterior anotaba unas cantidades aproximadas, porcentaje arriba o abajo, que en teoría deberíamos consumir diariamente, ahora veamos lo que realmente consumimos y lo que algunos autores recomiendan:

En el caso de las PROTEINAS encontramos autores que establecen que el consumo diario debe estar entre 1 y 1.8 gramos por peso corporal, de modo que en nuestro individuo estándar de 80 kilos tenemos un consumo entre los 80 gramos que ya indicamos hasta un tope de unos 145 gramos (más indicado para el caso de deportistas).

La realidad es mucho más grave, porque el consumo de proteína medio en lo que llamamos el primer mundo puede alcanzar perfectamente los 160 gramos/día, el doble del mínimo recomendado.

Para que nos hagamos una idea más descriptiva, si ponemos que deberíamos consumir unos 100 gramos/día y consumimos 160 g/dia, lo que supone un exceso de 60 gramos de más, al cabo del año supondría un total de casi 220 kilos de proteína innecesaria introducida en nuestro cuerpo, con los efectos perjudiciales que ello puede llevar, el gasto de más que tendrá que hacer nuestro cuerpo para gestionar (deshacerse, utilizarlos, transformarlos) y mi planteamiento de si este «comer» que hacemos todos los días y que supone tener que procesar un exceso de alimentos se le puede llamar «comer» o habría que darle otro nombre.

Está claro que el consumo de grasas es también superior al necesario, sobre todo si pensamos en las frituras, el abuso de la bollería y la presencia de grasas en muchos alimentos al resultar un producto adictivo por sus propiedades organolépticas.

Es cierto que se consumen más grasas de las necesarias pero, como ya planteaba antes, tal vez sea más grave que las grasas consumidas sean de mala (o de pésima) calidad, lo que las hace aún más nocivas.

Básicamente el mayor problema está en el bajo consumo de verduras y frutas y el elevado consumo de platos preparados,  la gran mayoría atiborrados de grasas o también de proteínas. Aparte también de la baja ingesta en alimentos crudos frente a todo lo que sea cocinado o preparado.

Lo raro de todo esto es que, viendo la norma generacional, no hayamos reventado ya.