nunca debe faltar ajo en la despensa

AJO TERAPÉUTICO

PROSPECTO: INFORMACIÓN PARA EL USUARIO

AJO (Allium sativum)

Lea todo el prospecto detenidamente por si puede serle útil a la hora de tomar este alimento

  • Conserve este prospecto, ya que puede tener que volver a leerlo.
  • Si tiene alguna duda, consulte a su naturópata.
  • Este alimento se le ha recomendado a usted y debe recomendárselo a otras personas que tengan los mismos síntomas, ya que puede beneficiarles.
  • Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado por este prospecto, informe a su naturópata.

Contenido del prospecto:

  1. Qué es AJO y para qué se utiliza
  2. Para qué tomar AJO
  3. Cómo tomar AJO
  4. Posibles efectos adversos e interacciones
  5. Conservación y preparación de AJO
  6. Información adicional (estudios, mecanismos de acción, enlaces y recetas)

 

  1. Qué es AJO y para qué se utiliza

El ajo, o al menos la parte que nos interesa, es un bulbo (cabeza) dividido en una serie de gajos (dientes), y envuelto todo ello por una serie de capas protectoras como de papel.

El ajo es hoy por hoy el alimento terapéutico más completo y sorprendente que nos regala la naturaleza. Utilizado habitualmente en la cocina como condimento es un elemento indispensable en la despensa. Presenta unas 30 sustancias en su composición con acción terapéutica, pero en el caso es mejor aprovecharse de todas ellas que dejar que la industria farmacéutica se dedique a separarlas para usarlo en tratamientos específicos.

  1. Para qué tomar AJO

En realidad son tantas las acciones terapéuticas del ajo que tan solo recogeré algunas de las más destacadas:

  • Actúa como eficaz vasodilatador. Disminuye la hipertensión arterial.
  • Ayuda a bajar los niveles de grasa (triglicéridos y colesterol) en sangre, previniendo así el endurecimiento de las arterias.
  • Ayuda a aumentar el tiempo de coagulación en sangre –a diluir la sangre-. Como anticoagulante.
  • Ayuda a prevenir y eliminar las placas de colesterol responsables de la aterosclerosis.
  • Mejora el aprovechamiento del oxígeno en tejidos corporales.
  • Potente antibiótico, tanto para prevención como tratamiento de infecciones.
  • Con acción antimicótica –frente a hongos-.
  • También previene la aparición de parásitos intestinales.
  • Previene el envejecimiento prematuro.
  • Estimula las defensas inmunológicas. Etc.

Entre sus usos más comunes estarán:

  • Hipertensión
  • Trombosis
  • flebitis
  • Isquemia circulatoria
  • Isquemia coronaria
  • Ictus cerebral
  • Arteriosclerosis
  • Aterosclerosis
  • Colesterol alto
  • Triglicéridos altos
  • Envejecimiento precoz
  • Inmunoestimulante
  • Descongestivo y expectorante
  • Candidiasis
  • Parásitos
  • Teniasis
  • Fermentaciones intestinales
  • Hipoxia celular
  • Reumatismo
  • Resfriados
  • Gripe
  • Bronquitis
  • Infecciones de oído
  • Y otros

También se ha demostrado científicamente que las personas que ingieren ajos no son picadas por los mosquitos.

Se  ha visto también que puede facilitar la expulsión de algunos metales tóxicos, como el plomo o el mercurio y proteger las células frente al daño ocasionado por la exposición a radiaciones ionizantes o rayos X.

  1. Cómo tomar AJO

El problema clásico del aliento provoca que mucha gente no simpatice con este alimento en su estado crudo, pero sin embargo ésta es la mejor forma de consumirlo para disfrutar de todas sus propiedades y acciones terapéuticas. Normalmente, para contrarrestar el mal aliento hay muchas técnicas pero la que más se recomienda es masticar perejil, con su abundante clorofila. Para quitarse el olor de las manos basta lavárselas con limón o con agua y jabón.

El ajo tiene que estar crudo para matar las bacterias y estimular la función inmunológica. Cocido puede también reducir el colesterol y ayudar a diluir la sangre.

Lamentablemente las perlas de ajo en las que tanta fe tenía, parece que carecen de muchos de los principios activos del ajo. Sí que existe alguna receta casera de ajo con grandes propiedades terapéuticas.

Según el manual de nutrición celular Colastra la cantidad óptima para adultos (20-60 años) es de 200 a 600 mg/día.

Encuentro estudios llevados a cabo consumiendo la cantidad de 1 a 3 ajos al día, consumidos igual que si fueran pastillas, preferiblemente por la mañana en ayunas, hay quienes recomiendan machacarlos  antes de ingerirlos para liberar mejor sus principios activos. De todos modos no olvidéis que será necesario consumir este alimento durante al menos 1 o 2 meses para que podamos ver unos resultados notables de su acción. Tal vez notemos un efecto más rápido a nivel antibiótico y circulatorio. Esas son las recomendaciones generales.

  1. Posibles efectos adversos e interacciones

Los estudios existentes demuestran ausencia de toxicidad. Un consumo elevado de ajo puede provocar trastornos gastrointestinales o, por vía tópica, dermatitis de contacto.

Debido a su acción anticoagulante y también antidiabética se aconseja precaución cuando se consumen medicamentos anticoagulantes, como la aspirina, o antidiabéticos. Igualmente se debe tener precaución en caso de operaciones quirúrgicas o si puede haber riesgo de sangrado. Debe evitarse su consumo en cantidades grandes durante embarazo (puede estimular el útero) o lactancia.

  1. Conservación y preparación de AJO

Como ya comentaba en punto 3, es preferible consumirlo crudo, aunque podemos también elaborar algunos preparados tales como una cura tibetana que podemos encontrar por internet: cura tibetana del ajo, solo que este tratamiento viene indicado para no repetir más de una vez cada 2 o 3 años. Aconsejo encarecidamente que por favor leáis el texto completo, o ver los siguientes videos:

cura tibetana ajo

 

 

 

 

 

O también podemos contar con otra opción maravillosa, aunque en realidad hoy en día podemos contar con ajo fresco prácticamente todo el año, pero siempre está la conserva de ajo encurtido,  hay que tener en cuenta que hay cientos de recetas que ponen que son de ajo encurtido pero lo primero que hacen es cocer todos los ingredientes, con lo que están destruyendo todas las enzimas y gran parte de otros ingredientes, con lo que es mejor descartarlas. La receta más sencilla que he encontrado tenía que ser andaluza, y aquí os las adjunto:  (http://www.malagaenlamesa.com/noticias/201605/24/aperitivo-ajos-salmuera-20160524005120-v.html)

Ingredientes (4 personas): 500 gr de dientes de ajo pelados, 150 ml de agua, 5 gr de sal marina.

Preparación: Es preferible preparar este fermentado es mejor usar ajos frescos, que están más sanos y jugosos. Ahora empieza la cosecha. Separamos y pelamos los dientes de ajo y disolvemos la sal marina en el agua. Llenamos con los dientes de ajo un tarro de cristal con una capacidad acorde con el volumen, nos aseguramos de que los ajos queden al menos 1,5 cm por debajo de la salmuera poniendo un peso. Dejamos fermentar a una temperatura ambiente de entre 15 y 25 grados unas tres semanas. Cerramos el tarro y podemos mantener la conserva más de un año. Además de servir de aperitivo, estos ajos se pueden usar para aderezar diversos platos.

  1. Información adicional (estudios, enlaces y recetas)

https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4989380.pdf

Estudios de los doctores Garagusi y Delaha sobre ajo -> Inhibition of Mycobacteria by garlic extract.

Doctor Tariga Abdullah, Centro de investigaciones Akbar de Panamá City, Florida -> estudios sobre estimulación de la inmunidad con el ajo.

Existen infinidad de trabajos sobre las propiedades del ajo para la circulación y su acción antibiótica.

Unos 20 estudios con seres humanos demuestran que el ajo fresco y algunas preparaciones de ajo reducen el colesterol. Un estudio en un colegio de medicina de Bombay observó una reducción del 15% (213 a 180 de promedio) en el colesterol de 50 personas que consumieron diariamente 3 dientes de ajo crudo por la mañana durante 2 meses. Solo por poner un ejemplo.

Sugerencias del Dr. Jain, profesor de bioquímica de la Universidad de Delaware:
  1. Machaque el ajo en vez de picarlo, así se liberan las enzimas y la alicina, componente activo principal del ajo.
  2. Saltear ligeramente en aceite. Al cocinarlo también se libera la alicina.
  3. Un poco de ácido (el de un tomate o de un vaso de agua con un chorreón de vinagre) libera la alicina.
  4. Dejar el ajo a conservar durante varios días en una cantidad de vodka suficiente para cubrirlo, y sin tapar, también libera la alicina.
  5. Otra receta popular, un remedio griego, consistía en mezclar el ajo con leche cortada y aceite de oliva, lo que también libera una gran cantidad de alicina.
Algunas recetas y consejos culinarios:

La suerte de muchos platos exquisitos tanto de la cocina andaluza como de otras tantas de distintas partes del mudo es que no solo cuentan con el ajo como uno de sus ingredientes estrella sino que, además, son platos crudos que conservan todos los nutrientes gracias a no sufrir los estragos del calor.

Así tendremos que destacar el gazpacho y el salmorejo, dos platos que si no tuviesen ajo resultarían poco más que un zumo de tomate o una crema de tomate con miga, y es que el ajo les da esa gracia especial y ese sabor único y tan saludable.

Otro de los grandes y exquisitos platos de la cocina universal  es el guacamole, que aparte de los imprescindibles tomate y aguacate, resultarían más bien pobres sin sus especias y aliño, y naturalmente, entre éstos, no puede faltar el ajo. Otra delicia gastronómica cruda.

Si ya hablamos de cocinar, no hay que olvidar el sabor y el aroma de esa mezcla de ajo y perejil tan propia de la cocina española también. Un consejo maravilloso: picad ajo y perejil, mezcladlos con aceite y envasadlos en un bote, guardadlos en el frigo y tendréis una salsa mágica para freír o para aliñar en crudo cualquier plato.