5 razones básicas

5 RAZONES BÁSICAS DE PORQUÉ DEBEMOS CUIDAR NUESTRA ALIMENTACIÓN

5 razones básicas de porqué debemos cuidar nuestra alimentación

Cuando los médicos nos enseñan (cosa por lo general poco probable, ya que no son de dar explicaciones) algo sobre salud (hablo en general como si fuésemos pacientes que van al médico por estar enfermos) es más  para meternos miedo que para hacernos razonar o que nos preocupemos de forma responsable por nuestra salud. Y lo respeto, porque está claro que es la única forma realmente sensata de lograr que un número de gente respetable (el número, no la gente) les haga caso.

Es cierto, no sabemos atender a la sensatez o a la lógica, no sabemos atender ni siquiera a la necesidad, las más de las veces ni siquiera nos hacemos caso a nosotros mismos, y si lo hacemos, nuestra capacidad de retentiva, la capacidad de acordarnos de esos buenos consejos o de esa importante necesidad apenas duran una semana. Después lo olvidamos, en especial los hombres, en esas cosas las mujeres son mucho más constantes y conscientes.

Entonces ¿qué debería hacer yo?¿decirles que es importante comer bien?¿decirles que lo hacen por su salud y que cuando se jubilen se sentirán más jóvenes?¿serviría eso de algo?

Pues obviamente no, ¡joder!, seamos críticos, veamos si sirve de algo meter el miedo en el cuerpo. Ahí van 5 razones por las que deberías cuidar tu alimentación, POR LA CUENTA QUE TE TRAE…

1. Mi intención está en exponer situaciones o experimentos que nos hagan reflexionar.

Para muestra un botón: debajo de nuestro fregadero, sí, sí, el fregadero que todos tenemos en casa, a través del cual fregamos algunos platos, al menos los menos pudientes que no acostumbran a usar lavaplatos, ese fregadero que acaso no nos haya dado problemas nunca después de acaso décadas usándolo, bien, debajo de ese fregadero hay una tubería que lleva el agua y restos al desagüe, al exterior. ¿lo has mirado alguna vez?¿has tenido que limpiarlo en alguna ocasión? Si no es así, éste es el momento. Si lo hiciste seguro que no habrás olvidado esa imagen durante años. Pero si lo haces ahora, ya te digo lo que hay, residuos, algo repugnante y pestilente pegado a las paredes de la tubería, que lleva acumulándose durante años. En el caso del intestino no existe tanta diferencia, ¿acaso creemos que el intestino es una tubería impoluta por donde pasan nuestros alimentos? Obviamente sabemos que no es así, entre otras cosas porque lo que sale por nuestro trasero cada día no son precisamente rosas, pero si, además, parte de esos residuos quedan retenidos en las paredes del intestino, dios santo, cómo debe de andar la cosa por ahí dentro. Añadiré que el caso de nuestras venas y arterias es bastante similar, solo que no hablaré de ellas ahora. Recuerdo que en cierta ocasión dije a una médica que me había hecho una hidroterapia de colon, la médica me miró sorprendida y me preguntó ¿para qué?. Los médicos piensan que ese tipo de tratamientos son solo para casos extremos de enfermedad pero ni se les pasa por la cabeza que las tuberías hay que limpiarlas cada cierto tiempo, de modo que una buena razón de millones de enfermedades para nuestra salud es obviamente la de “cañerías atascadas”. Diagnóstico no clínico.

Si comemos pegamento, el pegamento se queda en las paredes, y eso es lo que ocurre, pero además resulta que SÍ que comemos pegamento, o en su defecto diré chicle, todos los alimentos con gluten son pegamento, el exceso de proteínas son pegamento. Baste mirar en nuestro wáter después de comer, si las heces se quedan pegadas, NO ES POR CASUALIDAD, si comemos muchas verduras o incluso una gran cantidad de aceites saludables, las heces no se pegan a las paredes. ¿una tontería? Pues no, es un indicador. Las verduras y frutas aportan una gran cantidad de fibra que actúa como un cepillo que arranca restos de nuestras paredes intestinales, sí, esos restos que han dejado los alimentos con gluten y el abuso de proteínas. Si, definitivamente, nuestra elección a la hora de comer ES IMPORTANTE.

2. Todavía hay quien piensa que las enfermedades aparecen de pronto y es entonces cuando debemos empezar a cuidarnos.

Desengañémonos, las enfermedades las llevamos generando en nuestro cuerpo desde hace años, mejor dicho, desde hace décadas. Las enfermedades, salvo raras excepciones, son causadas por una mala alimentación y unos pésimos hábitos de vida durante muuuchos años, se van generando poco a poco, durante los cuales, si no nos hemos preocupado de nuestra alimentación, digamos que básicamente es como si jamás en nuestra vida hubiéramos hecho por pintar o reformar nuestra casa, hemos dejado que se vaya deteriorando y hemos dejado que unos pequeños diablillos vayan destrozando nuestros muebles, nuestras cosas, nuestras paredes, etc. y llega un momento que da pena ver nuestra casa. Ese estado de dejadez se llama enfermedad. La cuestión es que si eso es así, malas, peores, noticias: cuando aparezca una enfermedad no aparecerá UNA enfermedad sino un montón de síntomas o enfermedades todos juntos y a la vez ¿o creíais que iba a ser tan fácil? Y no solo eso, si ahora tomáis conciencia de que hay que cambiar esos malos hábitos y hay que comer mejor, no esperéis que con dos semanas os vais a recuperar y desaparecerá todo, si habéis estado destrozando vuestra casa durante décadas como mínimo necesitaréis AÑOS para recuperar un estado medianamente decente, sí , años, hay que pensar que hablamos de volver a un estado saludable, ahora bien, si os conformáis con una pintura para hacer el apaño y con comprar algún mueble nuevo, bueno, eso ya es cosa vuestra.

3. ¿qué tal va la cosa? ¿deprime? Pues espero poder seguir haciéndolo un poco más…

cuando trabajaba en oficina de farmacia, en nuestra farmacia había una dietista con la que guardábamos una buena relación, de modo que también nos pesábamos para ver cómo iba ese peso, veíamos nuestro exceso de líquido, cuántos kilos nos sobraban, ese tipo de cosas, pero, curiosamente, había un parámetro que venía a aportar un dato sorprendente, es algo así como la edad que esa máquina daba a nuestro cuerpo en base a los datos que recogía, es decir, si tenías una salud buena la máquina te echaba años de menos y te sentías muy bien de que un artilugio valorara tu edad como la de un jovencito, pero si era al contrario, ufff… se te caía el alma al suelo. En mi caso, cuando me lo hice me decía que aparentaba 3 años más de mi edad real, lo que me deprimió. Mi sorpresa fue al ver que la mayoría llegaba a aparentar hasta 10 años más. Sé que es tan solo un baremo físico de algo y que nuestro estado emocional es muy importante para nuestra edad, pero si alguien o algo te dice que tu salud corresponde a la de un viejo con 15 o 20 años más de los que tienes ¿no te preocuparías?

4. La sobrealimentación también es un tema importante.

A la hora de comer, como norma, no sabemos medir cual es el punto correcto donde debemos parar. Existen una serie de hormonas que ayudan a indicarnos ese punto de saciedad y también existen algunas normas de etiqueta en muchos países donde hacen una aproximación de cuando debemos cortar el comer o cuando levantarse de la mesa. Sin embargo no siempre sabemos cumplirlas, las normas, y en lo que a las hormonas toca, existen aditivos y alimentos que provocan el que no nos sintamos del todo saciados al comer, es una sensación como de que nada nos quita el apetito. Sea como sea la cuestión en el caso del abuso en la comida es tan sencillo como sumar: si un día comemos más de la cuenta el cuerpo transforma parte de ese exceso en grasa, o bien nuestro hígado hace un sobreesfuerzo para ayudar a eliminar ese exceso, la cuestión es que a medida que transcurre el tiempo o bien agotamos a nuestro hígado por exceso de trabajo o bien la pequeña cantidad de grasa de más que se va acumulando día a día va dejando una huella importante, lo que en un principio eran unos gramos, sumando, se convierte en un kilo, y si la cosa sigue será otro kilo, y poco a poco tenemos no uno sino diez kilos de más, y entonces descubrimos que lo que comíamos para que nuestro cuerpo nos llevara a nosotros hizo, con el tiempo, que ahora seamos nosotros los que tenemos que hacer todo un esfuerzo para cargar con nuestro cuerpo, porque ahora es como una carga que tenemos que soportar, como una mochila permanente, solo que repartida por todas partes, no solo en la espalda. La obesidad es indicio de futuras enfermedades, hipertensión, diabetes, colesterol, gota, artritis, etc, además del daño que sufren nuestras rodillas y pies. La obesidad puede ser algo inevitable en algunos casos, pero esos son los menos, la mayoría están gordos porque no toman conciencia de su pésima alimentación y eso solo significa una cosa, morir jóvenes y sufrir miles de trastornos en el camino a la tumba.

5. El último es el famoso “tú verás”, tienes tus decisiones en tu conciencia…

el planteamiento es sencillo, una de mis frases favoritas, por cruel y por real, es ésta: “tenemos lo que nos merecemos”, podemos pensar que no es cierto, pero la norma es que es tan cierto como la vida, tenemos el gobierno que nos merecemos, la educación que nos merecemos y la administración que nos merecemos. En el caso de España, tenemos malos gobiernos y mala administración porque somos pasivos, porque no exigimos y no luchamos por nuestros derechos, y por ello tenemos lo que nos merecemos. En el caso de la alimentación doy dos opciones a elegir, puedes decidir comer todos los caprichos, la basura, las chucherías y antojos que tú mism@ decidas y enfermar más joven de lo que es de esperar, sufrir extrañas enfermedades, sufrir un alzheimer que, te lo garantizo, no te dolerá, porque no recordarás, y morirás joven. Puedes también ser estrict@ en tus habitos de salud, en tu alimentación y otras cosas y disfrutar de una vida sin enfermedades y posiblemente larga. Entre medias tienes todos los posibles que desees elegir, como comer decentemente y tomar algún antojo los fines de semana o en las vacaciones, ser una persona muy activa y llenar tu vida de emociones y seguir comiendo sano, o no, ser una persona pasiva y controlar tu dieta para no abusar mas de lo que tu cuerpo puede digerir o eliminar, llevar una mala vida y de vez en cuando hacer depuraciones que te ayuden a eliminar ese exceso de toxinas o lo que se te ocurra, la decisión es tuya, tú verás, pero las consecuencias también serán tuyas, y ya es injusto que esperes que los demás cuiden de ti. FIN